Autoridades municipales, colectivos ambientalistas y vecinos de la Zona Río han hecho un llamado a la empresa automotriz Porsche para que compense la reciente tala de árboles mediante la plantación de al menos 1,500 ejemplares adicionales en distintos puntos urbanos de la ciudad.
La solicitud surge a raíz de la remoción de varios árboles en la zona donde se construye una nueva agencia de la marca, proyecto que ha generado críticas por el impacto en el arbolado urbano de uno de los sectores más transitados de Tijuana.
Vecinos y grupos ambientalistas han planteado que la plantación de 1,500 árboles —muy por encima de los ejemplares retirados— sería una medida para mitigar la pérdida de vegetación, mejorar la calidad del aire y contribuir a la sombra en espacios públicos.
El número propuesto busca ir más allá de la simple reposición y representar un compromiso ecológico más amplio con la comunidad.
El alcalde Ismael Burgueño ha confirmado que el Ayuntamiento se encuentra en proceso de evaluar la situación y dialogar con Porsche, aunque aún no se ha definido un cronograma para la llegada y plantación de los árboles, ni los lugares donde serían reforestados.
La controversia por la tala de árboles en zonas urbanas de Tijuana no es nueva, y en ocasiones anteriores las autoridades han revisado permisos tras denuncias ciudadanas sobre la remoción de vegetación en áreas públicas o privadas.
En esas inspecciones se busca determinar si las construcciones afectaron el arbolado sin las autorizaciones correspondientes o con irregularidades en los permisos ambientales.
Además, el reglamento municipal contempla sanciones y requisitos para la poda o derribo de árboles, con la intención de preservar el patrimonio verde de la ciudad y establecer mecanismos de compensación vegetal cuando la remoción sea autorizada.
Habitantes de la Zona Río han expresado su preocupación por la disminución de árboles en una región con alta afluencia peatonal y vehicular, donde la sombra y el arbolado contribuyen significativamente al confort urbano y la calidad ambiental.
La petición de plantar 1,500 árboles representa una demanda de mayor responsabilidad ambiental por parte de desarrolladores y autoridades, así como una llamada a fortalecer la protección de áreas verdes en Tijuana.






