A medida que Baja California se prepara para el aumento de temperaturas, las autoridades de salud mantienen la atención en la rickettsia, una enfermedad que, si bien mostró una disminución durante el invierno, podría registrar un repunte estacional en los próximos meses.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud estatal, los casos tienden a reducirse en temporadas frías, lo que ha permitido una relativa contención en semanas recientes. No obstante, el comportamiento histórico de la enfermedad indica que el calor favorece la proliferación del vector, por lo que se han reforzado las acciones preventivas en distintas comunidades.
En Tijuana, se han registrado 5 fallecimientos en lo que va del año, concentrados principalmente en la zona este de la ciudad y áreas cercanas a Tecate. Este contexto ha llevado a intensificar las estrategias de información y vigilancia, especialmente en colonias consideradas de mayor incidencia, señaló el secretario de salud, Adrián Medina Amarillas.
Las brigadas de salud continúan recorriendo domicilios para orientar a la población sobre las formas de transmisión, los síntomas más comunes (como la fiebre) y la importancia de acudir a consulta médica de manera oportuna.
Asimismo, se ha fortalecido la capacitación del personal médico en regiones identificadas como prioritarias, con el objetivo de mejorar la detección temprana y el tratamiento adecuado.
Aunque la enfermedad ya es considerada un tema de salud pública en el estado, las autoridades subrayan que la clave está en la prevención y en la atención temprana de los casos sospechosos, lo que ha permitido mantener bajo control su impacto en determinados periodos del año.






