Representantes del sector pesquero y autoridades estatales y federales sostuvieron una reunión en Mexicali para atender las inconformidades relacionadas con la modificación de las zonas de protección pesquera en el Alto Golfo de California.
El acercamiento se realizó después de que un grupo de pescadores bloqueara la carretera hacia San Felipe en protesta por los cambios anunciados en la delimitación de los polígonos de protección, al considerar que las nuevas disposiciones afectan sus actividades productivas.
La reunión se llevó a cabo en las oficinas de la Secretaría General de Gobierno y contó con la participación del alcalde de San Felipe, José Luis Dagnino López, así como de representantes de las organizaciones pesqueras y funcionarios de los distintos niveles de gobierno.
Revisan condiciones para la actividad pesquera
Entre los temas abordados destacó la posibilidad de utilizar redes de desmaye para realizar labores de pesca en áreas permitidas fuera de las zonas restringidas. Esta alternativa busca facilitar la continuidad de la actividad bajo las disposiciones legales vigentes.
Sin embargo, las autoridades precisaron que el polígono conocido como zona de cero tolerancia conservará sus restricciones, por lo que el uso de estos artes de pesca no estará permitido dentro de ese perímetro.
Por su parte, Ana Isabel García Aguilar, representante de la asociación Pescadores Unidos del Puerto, manifestó que el diálogo dejó resultados favorables para el sector y expresó su disposición a continuar colaborando con las autoridades.
La dirigente destacó la importancia de alcanzar acuerdos que permitan a los trabajadores del mar mantener sus ingresos y garantizar el sustento de sus familias, sin dejar de lado el cumplimiento de las normas ambientales.
Protección ambiental, parte de los acuerdos
El secretario general de Gobierno, Juan Pon Méndez, señaló que la coordinación entre los tres niveles de gobierno es fundamental para atender las necesidades de las comunidades pesqueras y, al mismo tiempo, preservar la biodiversidad marina del Alto Golfo de California.
Entre las prioridades se encuentra la protección de especies como la vaquita marina, cuya conservación constituye uno de los principales desafíos ambientales de la región.
Las partes acordaron mantener la comunicación para dar seguimiento a los compromisos establecidos y continuar revisando las condiciones de operación del sector pesquero.
La próxima reunión quedó programada para el 28 de noviembre, fecha en la que se prevé retomar los puntos pendientes de la agenda.
El seguimiento de estos acuerdos será clave para evaluar si las medidas implementadas permiten conciliar la actividad pesquera legal con la protección de los ecosistemas marinos de Baja California.






