La Universidad Autónoma de Baja California (UABC) desarrolla una innovadora red de sensores sísmicos en el municipio de Mexicali con el objetivo de optimizar la atención de emergencias tras un temblor, mediante información generada en tiempo real.
El proyecto contempla la instalación de hasta 100 estaciones acelerométricas distribuidas principalmente en el valle de Mexicali.
Está encabezado por el investigador Eric Esteban Ramírez Ramos a través de su Instituto de Ingeniería, quien explica que la iniciativa nació de la necesidad de tener mayor densidad de datos sísmicos en una de las regiones más activas del país.
La red nace por la necesidad de tener una mayor densidad de datos sísmicos, especialmente en Mexicali, dado a la gran actividad sísmica que experimenta la región”, señaló.
Esta red permitirá identificar con precisión las zonas donde un sismo haya tenido mayor intensidad, facilitando así la toma de decisiones de las autoridades.
A diferencia de otros sistemas de monitoreo, esta infraestructura se caracteriza por su alta densidad de sensores, lo que posibilita generar mapas más detallados sobre el comportamiento del movimiento telúrico. Los dispositivos registran la aceleración del suelo y detectan eventos sísmicos generalmente superiores a magnitud 3.5, enviando los datos de manera casi inmediata a servidores especializados para su procesamiento automatizado.
Uno de los principales beneficios será la creación de mapas de intensidad sísmica con códigos de colores, los cuales estarán disponibles para la Unidad de Protección Civil Municipal. Esta herramienta permitirá dirigir de forma más eficiente los recursos de emergencia hacia las zonas más afectadas tras un sismo.
Además, el sistema busca reducir los tiempos de respuesta y mejorar la atención a la población, priorizando las áreas con mayores daños. La información generada también podrá ser consultada por la ciudadanía en una plataforma pública, lo que contribuirá a fortalecer la cultura de prevención y el acceso a datos confiables.
Especialistas señalan que este tipo de tecnología resulta clave en una región altamente sísmica como Mexicali, donde contar con datos precisos y oportunos puede marcar la diferencia en la gestión de riesgos y la protección de la población.






