Por segunda ocasión en menos de tres meses, Noel Orlando Bustamante Martínez logró escapar de un centro penitenciario de Baja California, luego de evadirse durante la madrugada de este miércoles 4 de noviembre del penal El Hongo I, ubicado en el municipio de Tecate.
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC), la fuga ocurrió alrededor de las 4:00 de la mañana, cuando el interno presuntamente violentó las medidas de seguridad del complejo penitenciario.
El hombre se encontraba recluido por el delito de robo calificado a lugar cerrado y contaba con un antecedente de evasión, luego de que el pasado 5 de agosto escapara del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mexicali.
Ya se había fugado del penal de Mexicali
La primera evasión ocurrió el mismo día en que ingresó al Cereso de Mexicali, después de participar en una audiencia inicial de formulación de imputación.
Según los antecedentes del caso, Bustamante Martínez aprovechó el traslado de regreso al centro penitenciario para saltar una de las bardas y salir de las instalaciones.
Sin embargo, su libertad duró apenas unas horas, ya que agentes de la Policía Municipal lo localizaron en la colonia Pasadena, donde fue detenido nuevamente y trasladado al penal.
Posteriormente, fue enviado al centro penitenciario El Hongo I, en Tecate, donde ahora volvió a evadir la seguridad.
Activan operativo de búsqueda en Tecate
Tras detectar la ausencia del interno, personal penitenciario activó los protocolos de seguridad y comenzó las labores de búsqueda en los alrededores del complejo ubicado sobre la carretera de cuota Tijuana-Tecate.
La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario (CESISPE) informó que distintas corporaciones de seguridad participaron en el operativo para localizar al fugitivo.
Hasta las 5:00 de la tarde del miércoles, las autoridades no habían logrado ubicarlo.
Además, la dependencia informó que inició una investigación para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la fuga y determinar si existieron posibles responsabilidades por parte del personal penitenciario.
La nueva evasión vuelve a poner bajo investigación los mecanismos de vigilancia y seguridad de los centros penitenciarios de Baja California, luego de que el mismo interno consiguiera escapar de dos penales distintos en un periodo de aproximadamente tres meses.






