A más de dos años de la muerte de Amparo Romero Chávez, conocida como “Amparito”, las dos mujeres acusadas por el fallecimiento de la adulta mayor fueron absueltas este viernes, luego de que una jueza determinara que la Fiscalía General del Estado (FGE) no logró acreditar su responsabilidad penal bajo la modalidad de homicidio simple con dolo eventual.
Las señaladas, Leticia Sánchez Rangel y María Leticia Quintero Sánchez, madre e hija, enfrentaban un proceso judicial por el ataque de cinco perros que provocó la muerte de Amparito, de 84 años, en el fraccionamiento Villas del Rey, en Mexicali, durante agosto de 2024.
Durante la audiencia de resolución, la jueza consideró que, aunque se acreditó que ambas mujeres eran responsables del cuidado de los animales, las pruebas presentadas no demostraron que hubieran permitido deliberadamente que los perros salieran de su domicilio o que aceptaran conscientemente el riesgo de que causaran la muerte de una persona.
Entre los elementos analizados estuvieron grabaciones de cámaras de vigilancia, en las que se observó que los animales salieron por una puerta peatonal que presuntamente quedó abierta por descuido de una tercera persona.
La juzgadora también tomó en cuenta las condiciones del inmueble y las circunstancias particulares de las acusadas para determinar que no se acreditó el elemento de dolo eventual que exigía la acusación.
Ordenan liberar a las dos mujeres
Como consecuencia del fallo absolutorio, el tribunal ordenó retirar la medida cautelar de prisión preventiva que enfrentaban ambas mujeres y dispuso su inmediata liberación.
La hija de la víctima, Ana Lidia Soto Romero, manifestó su inconformidad con el resultado del juicio y anunció que presentará un recurso de apelación para solicitar que otra instancia revise la decisión.
Además, adelantó que interpondrá una queja ante el Tribunal de Disciplina Judicial por presuntas irregularidades durante el desarrollo de las audiencias.
Soto Romero señaló que, desde su perspectiva, existió un trato desigual durante el proceso y cuestionó la manera en que fueron valoradas las pruebas y los testimonios presentados por ambas partes.
También aseguró que se sintió revictimizada durante el juicio y pidió que se revisen las grabaciones de las audiencias para analizar su comportamiento y el de los participantes en el procedimiento.
Mientras la familia de la víctima prepara las acciones legales para impugnar el fallo, la resolución absolutoria marca el cierre de esta etapa del proceso penal, aunque todavía existe la posibilidad de que sea revisada mediante los recursos correspondientes.






